Requisitos clave de rendimiento para pastillas de freno de trenes
Durante el frenado del tren, las pastillas de freno están sujetas a altas temperaturas (hasta 600-1000 grados), alta presión (hasta 10-20 kN) y fricción de alta frecuencia. Por lo tanto, deben cumplir con los siguientes indicadores básicos:
Resistencia a altas-temperaturas: No se derrite ni se agrieta a altas temperaturas (por ejemplo, durante el frenado de emergencia de trenes de alta-velocidad) y tiene un coeficiente de fricción estable (para evitar fallas en los frenos causadas por "desvanecimiento térmico");
Alta resistencia al desgaste: Prolongar la vida útil (la vida útil de las pastillas de freno de los trenes de mercancías suele ser de 3-6 meses, y la de las pastillas de freno de los trenes de alta velocidad es de unos 100.000 kilómetros) y reducir la frecuencia de sustitución;
Baja abrasividad: Reducir el desgaste de la banda de rodadura o del disco de freno (reducir los costes de mantenimiento y evitar posibles riesgos de seguridad causados por el desgaste desigual de las ruedas);
Respetuoso con el medio ambiente: El amianto está prohibido (se utilizaba en las zapatas de freno tradicionales y es cancerígeno). Actualmente, los materiales principales son las "zapatas de freno sin asbesto-" y las "pastillas de freno de pulvimetalurgia" para reducir la contaminación por polvo;
Estabilidad de frenado: Pequeñas fluctuaciones en el coeficiente de fricción con la velocidad y la temperatura, lo que garantiza distancias de frenado consistentes bajo diferentes cargas y velocidades (los trenes de alta-velocidad tienen estándares estrictos de distancia de frenado: cuando la velocidad es de 350 km/h, la distancia de frenado de emergencia es menor o igual a 650 metros).
