Las zapatas de freno equipadas con forros de freno (material de fricción) que presionan contra los tambores desde el interior para generar fuerza de frenado (desaceleración y parada) se colocan dentro de los tambores.
Con este sistema, la fricción se genera presionando las pastillas de freno contra las superficies interiores de los tambores. Esta fricción convierte la energía cinética en energía térmica. La rotación del tambor ayuda a presionar las zapatas y el forro contra el tambor con más fuerza, lo que ofrece una fuerza de frenado superior en comparación con los frenos de disco. Por otro lado, es muy importante diseñar los componentes para que el calor de la energía térmica se disipe eficientemente a la atmósfera.
Hay tres tipos de frenos de tambor dependiendo de cómo se presionan las zapatas de freno contra los tambores; tipo de zapata delantera/trasera, tipo de zapata delantera doble y tipo de servo-dúo.

